Centro Cultural Agustín Ross

El Centro Cultural Agustín Ross es un lugar de encuentro entre audiencias y cultura. Inaugurado el 23 de enero del año 2009 con el objetivo de articular contenidos, creación y experiencias desde su sede, en el corazón de Pichilemu.

Centro Cultural Agustín Ross

El Centro Cultural Agustín Ross es un lugar de encuentro entre audiencias y cultura. Inaugurado el 23 de enero del año 2009 con el objetivo de articular contenidos, creación y experiencias desde su sede, en el corazón de Pichilemu.

Centro Cultural Agustín Ross

El Centro Cultural Agustín Ross es un lugar de encuentro entre audiencias y cultura. Inaugurado el 23 de enero del año 2009 con el objetivo de articular contenidos, creación y experiencias desde su sede, en el corazón de Pichilemu.

Antecedentes y origen

A fines del siglo XIX, el banquero Agustín Ross Edwards, miembro de una prominente familia chilena, se propuso construir en Pichilemu instalaciones portuarias que fueran una alternativa al puerto de Valparaíso. El informe desfavorable de los estudios de factibilidad de este proyecto lo impulsaron a darle un nuevo giro arquitectónico y turístico a su proyecto inicial, para lo cual compró 300 hectáreas junto al mar, con el fin de construir un balneario sin precedentes en el país. A principios del XX, gracias a la construcción de un conjunto de edificaciones, financiadas por Agustín Ross e inspiradas en edificios europeos, Pichilemu llegó a ser el primer balneario aristocrático de Chile. Familias de la elite social criolla, invitadas por él, acudían a pasar sus vacaciones de verano, en un entorno estéticamente excepcional con jardines, bosques, parque de palmeras, escalinatas de acceso a las playas, baños termales con agua de mar, cancha de tenis, confitería, amplias terrazas con balaustres para contemplar el paisaje, salón de té, además de instalaciones de servicio como lavandería, peluquería, panadería, repostería, caballerizas, gallineros y gasógeno.

Entre 1906 y 1909, Ross también construyó un imponente Casino de Juegos para sus invitados, conocido hasta el día de hoy como el Casino Ross, que funcionó como tal hasta 1930. Nueve años después de su muerte, en 1926, la sucesión de Ross hizo cesión perpetua de todo lo construido a la Ilustre Municipalidad de Pichilemu, siempre que se mantuviesen los paseos y jardines para recreación y uso público. Desde un punto de vista arquitectónico, el inmueble es una imitación del Pequeño Trianon del Palacio de Versalles. Desde su construcción en 1909, con materiales europeos, ha constituido el gran orgullo de los habitantes de Pichilemu, por el valor histórico, social, artístico, cultural y emotivo que representa; sin embargo, el paso del tiempo, la falta de mantención y diversos usos incrementaron su deterioro. En 1988 fue declarado Monumento Nacional, de acuerdo con la  Ley Nº 17.288, de 1970. En 2006, el Gobierno Regional de la VI Región de Chile, a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) hizo una millonaria restauración ($700.000.000 de pesos), convirtiendo el deteriorado ex Casino Ross en el actual Centro Cultural Agustín Ross,  inaugurado como entidad cultural el 23 de enero de 2009. Se ha abierto las puertas de este Centro a todos los habitantes de Pichilemu, de la región y del país, con el fin de conservar e incrementar el gran espíritu comunitario de los pichileminos y de elevar sus espíritus, nutriéndolos con manifestaciones artísticas y culturales.

Misión y actividades

La misión del Centro Cultural es salvaguardar el patrimonio artístico artesanal de Pichilemu y  permitir el enriquecimiento intelectual de sus habitantes, fomentando la adecuada circulación de sus propios bienes intangibles, y promoviendo  los bienes externos que contribuyan a fortalecer y desarrollar su cultura. Su labor está orientada a la generación, desarrollo, estudio, integración y comunicación de las artes, a través de las muestras y actividades que allí se han realizado. La existencia de este espacio cultural es vital para la comuna porque, además de la importancia de un espacio declarado patrimonial y altamente simbólico para el imaginario de Pichilemu, es un articulador del acervo cultural local. En este contexto, en sus más de 1.500 metros cuadrados de construcción, el centro acoge múltiples actividades culturales gestionadas por su directora Beatriz Hagel cargo que desempeña desde 2009. En casi seis años de existencia, este centro cultural ha acogido innumerables muestras de arte de artistas locales, nacionales e internacionales. Cotidianamente se realizan múltiples talleres artístico culturales que educan, capacitan y aportan en la calidad de vida de la comunidad. En sus instalaciones también funciona la Biblioteca Pública Municipal 244 en virtud de un convenio con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile, DIBAM; y también un auditorio insonorizado donde ensayan los integrantes de la Orquesta Juvenil Municipal, compuesta por estudiantes secundarios de Pichilemu. El Centro Cultural Agustín Ross también ha gestionado y se ha adjudicado numerosos proyectos formales que han aportado financiamiento para implementar proyectos que le permiten seguir adelante con su gestión, teniendo una excelente respuesta del público pichilemino que considera este espacio como el motor de la vida cultural de la comuna.

Objetivos generales y específicos

  • Objetivos generales, de carácter universal, que persiguen promover, enriquecer y hacer circular la cultura en general, mediante una serie de actividades tales como exposiciones, talleres, cursos, seminarios, conferencias, etc., a cargo de diferentes actores culturales, locales, regionales, nacionales e internacionales, que irán ampliando el patrimonio cultural de los habitantes de Pichilemu.
  • Objetivos específicos, inmanentes a la comunidad de Pichilemu, que se proponen conservar, desarrollar y difundir tradiciones, mitos, creencias y manifestaciones artísticas y culturales de esta comunidad, las que constituyen un rico patrimonio cultural local.

Aporte y significación cultural

El aporte del Centro Cultural Agustín Ross a la comunidad consiste en la canalización de las diferentes inquietudes artísticas y culturales de los habitantes de Pichilemu y de los alrededores, a través de las diversas actividades que se están llevando a cabo en sus instalaciones. La significación cultural se expresará con el tiempo en un vigoroso desarrollo cultural en su sentido más amplio, esto es, crear conciencia en la comunidad de todas las posibilidades de evolución y desarrollo de las potencialidades que todo ser humano trae consigo y que, por supuesto, no se pueden desatender en un país civilizado. Todas las actividades que el Centro Cultural ha organizado hasta el momento y las que planea organizar a futuro pretenden iluminar caminos, estimular necesidades artísticas, provocar vocaciones artísticas, sociales y culturales que permitan el pleno desarrollo de las personas que pertenecen a esta comunidad.

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